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Affor, Prevención Psicosocial.

Muchos de nosotros nos pasamos la vida anticipando todas esas posibles desgracias que podrían sucedernos o pensando en ese pasado tan terrible que no nos deja seguir adelante.

 

VIVIR EN EL PRESENTE: Mindfulness

“Después de media vida empezaba a darme cuenta de que llevaba más de 20 años pensando cómo sería mi vida, en lugar de vivirla, poniéndome excusas para aplazar el momento en el que sería feliz porque no era capaz de serlo en ese instante, porque parecía imposible teniendo encima todo lo que yo tenía.

Me había perdido tantos momentos... reuniones familiares, tardes con amigos, fines de semana en pareja, la infancia de mis hijos; todas esas vivencias estuvieron ahí, esperando que yo fuese capaz de saborearlas y disfrutarlas, pero siempre estaba estresada y angustiada porque pasara algo horrible que no fuese capaz de controlar, algo que me hiciese sentir mal. Tenía la sensación de que todo me superaba.

¿Y si volvía a discutir con mi padre? ¿volveríamos a dejar de hablarnos? El último encontronazo había sido terrible; ¿y si dejaba de gustarle a mi pareja como solía hacerlo? ¿se buscaría a otra? ¿y si la presentación que tenía iba mal y perdía mi trabajo? ¿y si me quedaba en el paro y no encontraba trabajo? No quería volver a verme en esa situación ¿y si le pasaba algo a mis hijos? Este tipo de pensamientos me invadía constantemente, mi mente nunca paraba. Llegaba a sentirme realmente agotada al final del día, a veces, incluso nada más despertarme”.

¿Te suena?

Muchos de nosotros nos pasamos la vida anticipando todas esas posibles desgracias que podrían sucedernos o pensando en ese pasado tan terrible que no nos deja seguir adelante. La mayoría de ocasiones ni siquiera nos damos cuenta de ello, preferimos no pararnos a verlo, tan sólo somos conscientes de lo mal que nos encontramos al terminar el día. Pero mientras nuestro cuerpo aguante, seguimos un día tras otro, viviéndolo del mismo modo que el anterior y sintiéndonos, por momentos, a la deriva.

¿Qué es Mindfulness y cómo puede ayudarme a gestionar esta situación?

Si descomponemos la palabra Mindfulness podremos apreciar su significado, que hace referencia a la habilidad de tener atención y conciencia plena en el presente (mind: conciencia; fulness: plenitud).  Mindfulness nos proporciona herramientas útiles para aprender a vivir en el aquí y ahora, ofreciéndole descanso a nuestra mente, llena de cavilaciones y preocupaciones que nos impiden ser felices.

Pero, ¿en qué se traduce eso de vivir en el presente?

Se trata de encontrar una conexión entre nuestra mente y nuestro cuerpo, que nos permita volver al aquí y ahora, a lo que está sucediendo, como si realmente el asunto de la vida no fuese otro más que “vivir”.

Su práctica nos permite aprender a gestionar nuestros pensamientos y emociones de una forma distinta a la que estamos acostumbrados, promoviendo una actitud de aceptación y amabilidad hacia nosotros mismos y hacia nuestras vivencias, dejándonos fluir en ellas. Nos permite sentir, sea lo que sea que sintamos, y simplemente dejarnos “ser”.

¿Qué te parece si empezamos a practicarlo hoy mismo con un simple ejercicio?

Desde Mindfulness aprendemos a vivir con “la mente de principiante”, disfrutando de las cosas como si fuese “nuestra primera vez”, esa primera vez en la que todo es nuevo, en la que sentimos miles de sensaciones distintas, esa primera vez que nos ilusiona.

Esta semana, puedes proponerte vivir algo que hagas con cierta asiduidad como si fuese “tu primera vez”, dirigiendo tu atención hacia todas esas sensaciones que esa experiencia te proporciona.  Podemos empezar con un sencillo ejercicio: cuando te des tu próxima ducha, trata de dirigir tu atención hacia todos tus sentidos, notando qué sientes en tu piel, qué tacto tiene el champú al echarlo sobre tu pelo, o cuál es el aroma del gel de baño que utilizas ¿Sueles fijarte en ello? Simplemente… ¡Vive esa ducha como si fuese la primera de tu vida! ¿En qué te centrarías entonces? Cuando termines, pregúntate ¿Qué diferencia esa ducha de otras que te has dado? ¿Dónde estaba tu mente? ¿Has disfrutado de ella?

¡Recuerda!

Vivir desde la filosofía Mindfulness requiere un aprendizaje. Por eso, si eres de esas personas que buscan resultados en cada una de sus acciones y te decides a empezar a vivir en el presente ¡no desesperes! Nadie aprende a ello en dos días, después de todo, seguramente lleves más de media vida con tu mente viviendo en otro lugar. Sólo se consciente y recuerda que eres tú quién elige qué hacer en cada momento y cómo relacionarte con tus pensamientos y tus vivencias, ya sea para quedarte un rato a solas con tu desdicha o para salir a descubrir qué te ofrece este día.

 

 

Sobre el autor

Alicia Rodríguez Aguilar

Alicia Rodríguez Aguilar

Psicóloga Colegiada: AN-09190

Licenciada en Psicología, especialidad sanitaria

Máster en terapia de conducta y salud por la UNED

Perfil:

  • Experta en programas Mindfulness
  • Especialista en atención y ayuda a personas con daño cerebral adquirido y familiares
  • Especialista en programas de ayuda y acompañamiento psicológico a empleados.

 

Más sobre mí...

Como casi toda mi familia nací en Málaga, pero me crie en Sevilla, lo cual hace que lleve conmigo parte de las dos, declarándome admiradora de sus costumbres y lugares, signos para mí de su historia y singularidad.
Me cuentan que cuando era pequeña y me preguntaban qué quería ser de mayor, mi respuesta era bastante clara: millonaria. Después parecí entender que aquello no era tan sencillo y, con pocos años, la psicología apareció en mi vida a través del cine, viendo como una terapeuta escuchaba a alguien en consulta. Escuchar era algo que siempre me había gustado, creo que desde que mi abuela, mientras comíamos, nos hablaba a mi hermano y a mí sobre su infancia; sobre cómo la guerra había afectado la vida de tantas personas, haciéndoles sentir miedo e incertidumbre, y recordaba como todos, cada uno a su forma, la habían afrontado.
Siempre me he considerado una persona bastante racional, que ha ido aprendiendo de la parte emocional de la vida, de los sentimientos y las sensaciones que a veces nos cuesta tanto gestionar. Como características personales, creo que la responsabilidad, la tenacidad y la lealtad me definen bastante bien. Lo que más valoro de mi vida son mi familia y mis amigos, esos que están ahí en las buenas y en las malas, a pesar de las idas y venidas.
La psicología me ha enseñado que hay distintas formas de ver la vida, afrontarla y adaptarse a ella, que los cambios suceden queramos o no y que, por fortuna, las personas cambiamos constantemente, a veces hasta sin darnos cuenta de ello. También me ha enseñado que las cosas no siempre son, ni tienen que ser, como nos gustaría que fuesen, y que eso no hace que sean mejores ni peores, tan sólo diferentes.

 


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