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Affor, Prevención Psicosocial.

La primavera no sólo la sangre altera

Consejos para afrontar la astenia primaveral

Desde el 21 de marzo, fecha oficial del inicio de la  primavera, cada uno en mayor o menor medida experimenta ciertos cambios. Los días se hacen más largos, el tiempo es más agradable, comienzan los olores propios de la floración… pero ¿todos los cambios son tan buenos? ¿Todos los vivimos de manera positiva?
Aunque es cierto que las condiciones propias de la primavera son las ideales para un estado de ánimo positivo y alegre, no siempre se da esta circunstancia. Muchas personas padecen lo que se conoce como “astenia primaveral”, un trastorno propio de esta época que se caracteriza por hacernos sentir especialmente cansados, desmotivados y con alteraciones del humor.

Efectos emocionales de la primavera

Entre los posibles síntomas podemos encontrar:

•    Una tristeza que no conseguimos explicar
•    Irritabilidad
•    Falta de apetito
•    Cierta pérdida de memoria o la sensación de estar más despistado
•    Tensión arterial baja
•    Ausencia de interés sexual
•    Malestar general y dolores de cabeza
•    Cansancio excesivo

Para combatir la astenia primaveral toma nota de estos sencillos consejos:

•    Intenta marcarte un tiempo de descanso. Debido al aumento de horas de sol y del conocido cambio de hora, tu ritmo circadiano se ha visto alterado. Es importante que vuelvas a regularlo poco a poco, siendo aconsejable tener de 7 a 8 horas de sueño reparador cada día.
•    Planifica la jornada. Para no sucumbir a la desgana y acabar procrastinando las tareas, intenta organizar mejor los quehaceres diarios y ser respetuoso en su cumplimiento.
•    Realiza algo de ejercicio. Un ejercicio regular y moderado nos garantiza la producción de endorfinas suficientes para mejorar nuestro estado anímico. Notarás sus beneficios a corto y largo plazo.
•    Cuida tu alimentación. Es muy importante que siempre cuides tu alimentación, no sólo al llegar la primavera. Pero si eres una persona propensa a padecer esta sintomatología, presta especial atención en las primeras semanas de la primavera. Toma alimentos ricos en hidratos de carbono, proteínas, lípidos y vitaminas. Te ayudarán a afrontar con fuerza cualquier desafío.
•    En caso de encontrarte muy decaído acude a un especialista. Puede ser que estemos pasando por un estado depresivo disfrazado de astenia primaveral. Tenemos que ser conscientes de que hay momentos en que no somos capaces de encontrarnos mejor por nosotros mismos, por eso es importante contar con la ayuda de un especialista que nos ayude y nos guie en el camino hacia un estado de bienestar y salud.

 

 

Sobre el autor

Pilar Naranjo González-Quevedo

Pilar Naranjo González-Quevedo

Psicóloga Colegiada: AN-07736
Licenciada en Psicología, especialidad sanitaria
Master Sanitario en Práctica Clínica y Salud Mental AEPCCC
Master en Gestión de Recursos Humanos y Técnico Superior en PRL
Perfil:

  • Experta en Psicooncología
  • Psicoterapia Cognitivo-Conductual.
  • Especialista en Trastornos de Ansiedad y del Estado de Ánimo, Intervención en Emergencias y Orientación Socio-laboral.

 

Más sobre mí...

Viniendo de una familia donde mi padre es médico y mi madre enfermera, no era raro que me decantara por la rama sanitaria. Al principio aspiraba a ser médica, e incluso médica cirujana, pero con el paso de los años, y siendo realistas, se me fue pasando la idea por muchos motivos.
Mi madre de ciudad, mi padre de pueblo, mi madre de una familia pudiente y mi padre de una humilde… y de ambos he aprendido valores tan importantes como el respeto, la tolerancia, el compromiso y la constancia.
Me considero una persona sencilla, prefiero una buena charla, un buen ambiente y unas risas antes que cualquier lujo. Siempre estoy dispuesta a aprender cosas nuevas y a afrontar los retos que me va poniendo la vida, que no son pocos.
Me decidí a estudiar Psicología empujada por una profesora de mi instituto, sabía que me gustaba pero tenía mis dudas, temía no ser capaz de ejercer la profesión. Sin embargo, cuando realmente decides tu destino y estudias lo que te gusta, no hay nada ni nadie que te lo impida. Y así fue, comencé la carrera en Málaga y la terminé en Sevilla, siendo mi objetivo principal el mundo de los Recursos Humanos.
La crisis quiso que volviese a replantearme mi vida, de repente la empresa donde trabajaba entró en concurso de acreedores, conocí Affor y empecé a trabajar aquí, hace ya 4 años. Además, lejos de lamentarme por la pérdida de mi anterior trabajo, decidí verlo como una oportunidad de sacarme esa espinita que tenía por haber dejado un poco aparcada la parte clínica. Espinita que  aunque lo había intentado no conseguía apartarla.
Fue entonces cuando tomé la decisión de hacer el Master Sanitario en Práctica Clínica y Salud Mental y comencé a  trabajar como psicóloga clínica, profesión que no sólo me apasiona sino que me hace sentir plena. En todo este tiempo he seguido formándome en diferentes áreas de la psicología hasta conseguir unificar lo que quería ser de pequeña con mi vocación actual, la Psicooncología. Y creo que no hay mejor forma de unir la medicina y la Psicología.

 


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